Cómo hacer una tabla de quesos perfecta

¿Cómo invitar a casa sin complicarte lo más mínimo? Un picoteo alrededor de una tabla de quesos perfecta, y de postre fruta fresca con helado. Eso sí, os damos todos los trucos para que sea cuidada y completa.

Vienen unos amigos o familiares a casa a cenar, pero no todos llegan a la vez. ¿Qué les puedes ofrecer mientras esperáis a que lleguen todos? Una tabla de quesos es la solución. Pero esta vez, cúrratela un poco.

Los 7 tips imprescindibles para hacer tu tabla de quesos perfecta

  1. El queso:

Una tabla estándar básica se debería componer entre 4 y 6 variedades de queso. Estas variedades incluyen:

  •  Que sean de diferente procedencia: cabra, vaca, oveja…
  •  Elaborados con diferentes técnicas: grasos curados, blandos cremosos, de corteza lavada…
  •  Diferente grado de maduración (frescos, tiernos, semi curados, curados, añejos)

 

  1. La degustación: 

La temperatura ideal para el queso oscila entre los 20º y los 25º. Un queso cremoso pequeño bastará con sacarlo de la nevera una hora antes de consumirlo. Un trozo de queso añojo grande, unas 3 horas antes.

Se empiezan a degustar los quesos más frescos, continuando por los cremosos, de pasta blanda, de pasta dura (curados) y finalizar siempre con los quesos azules, cabrales, roquefort…

  1. El pan:

Es el mejor acompañamiento posible. Cuanto más artesanal el pan mejor.

La variedad es muy amplia: pan de centeno, baguette, hogaza, panes integrales, los colines, picos, grissini…

Lo ideal es presentar diferentes migas y cortezas para degustar una variada tabla de quesos.

  1. Salsas, mermeladas y chutneys:
Aceite de oliva- Tabla de quesos- Escuela de cocina TELVA
Aceite de oliva- Tabla de quesos- Escuela de cocina TELVA

La salsa más clásica es el aceite de oliva virgen extra (sobre todo para los quesos frescos) así como la miel.

Las mermeladas:

  • Frutos rojos: va de cine con brie, camembert
  • Cebolla: pruébala con queso de cabra
  • Higos: con queso semi-curado

Los chutneys:

  •  Membrillo y tomillo: roquefort y quesos fuertes
  •  Arándanos: emmental y sabores neutros
  •  Cereza negra: comté o gruyere
  1. Acompañar con:
  • Frutas frescas; la manzana ácida sirve para limpiar el paladar entre queso y queso
  • Frutos del bosque: fresas, grosellas, frambuesas… acompañan de maravilla a los quesos frescos y los de cabra en todas sus versiones.
  • Uvas: uva y queso, sabe a beso… le van de maravilla casi a cualquier tipo de queso. Especialmente quizá con los manchegos curados.
  • Higos frescos: casan de maravilla con los quesos menos curados

Estas frutas frescas también se pueden deshidratar o presentar en chips caramelizados.

  • Frutas desecadas: pasas, dátiles, orejones, son el contrapunto dulce perfecto al cabrales, queso azul o gorgonzola.
  • Frutos secos: almendras, anacardos, pistachos, cacahuetes y avellanas… le van de cine a cualquier queso, especialmente los semicurados.
  • Pimentón: funciona muy bien con los quesos frescos y suaves, así como los cremosos.
  • Anchoas: quesos semicurados y curados.
  • Crudités: apio, zanahorias, endivias, rabanitos, cortados en bastones, son perfectos para las cremas de queso o las tortas cremosas.

Y ahora viene la parte para rematar y poner la tabla de quesos bonita

  1. Presentación

Cada tipo de queso se corta y se presenta de diferente manera.

Los quesos curados se cortan de manera tradicional en forma de cuña y después triangular. También se pueden cortar en pequeños cubos de bocado, o en lascas.

Los duros como el parmesano o el mahón muy curado se rompen en trozos pequeños.

El roquefort queda muy bien presentado en virutas, con unos cubiertos a mano.

Los cremosos tipo brie o camembert se suelen presentar enteros acompañados de pequeñas rebanadas o crakers.

Los quesos con consistencia para untar se pueden presentar en tarrinas o botecitos, pero no untados ya. Se estropea el pan, y se pierde el espíritu de la tabla, que es ofrecer los quesos por un lado, y los acompañamientos, por otro..

La tabla en sí debe ser de porcelana, cristal o plata. Se debe evitar la madera, las blondas o el cartón, ya que calan la grasa que suelta el queso.

Para la colocación de los quesos hay que tener en cuenta los diferentes colores que tengan, que se han de mezclar para resultar más atractiva y dinámica.

Si el tamaño de la tabla lo permite se pueden disponer los quesos en dos alturas o intercalando cuencos de forma que resulte variada y divertida.

Algunos quesos cortados se podrán presentar dentro de panecillos individuales sin miga a modo de cuencos, o virutas de queso roquefort dentro de higos frescos cortados en cuatro.

  1. Maridaje

No existe ninguna norma estricta. Un buen consejo es maridar el queso con un vino de la misma región donde se ha producido.

quesos y vino- Escuela de Cocina TELVA- Tabla de quesos
quesos y vino- Escuela de Cocina TELVA- Tabla de quesos

Sugerencias:

  • Vinos tintos suaves:  con quesos curados y quesos frescos
  • Vino blanco: con los quesos de pasta cocida (emmental, gruyere)
  • Vinos espumosos: quesos grasos y cremosos, es muy agradable la sensación de frescor que contrarresta la grasa del queso
  • Jerez, amontillado: quesos de oveja curados y semi-curados
  • Cerveza rubia: Quesos cremosos de pasta blanda
  • Sidra: Quesos azules y roquefort

 

¡Bon appetit!