¡Hola a todos! Me encanta probar todo lo nuevo. Estar al día de los últimos super-alimentos, o semillas que se “lleven” o estén de moda. Pero eso no significa que deje de lado los alimentos “de siempre”. La patata, por ejemplo, es uno de mis ingredientes BÁSICOS en casa. ¿A quién no le gusta? ¿Conocéis a alguien? ¿De verdad?

LA PATATA

PATATA 1

Algunas de sus propiedades: vitamina C, vitamina B, ácido fólico y minerales como el potasio, el magnesio y el hierro. Cocidas o asadas tienen pocas calorías, y sacian durante mucho tiempo.

PATATA 2

Poníamos en redes hace unos días una foto sobre la patata cortada tipo paja sumergida en agua, y muchos nos enviasteis muchas preguntas. Ahí va mi modesta explicación:

En cocina, es interesante saber algo fundamental sobre las patatas para entender cómo deben ser cocinadas: las patatas contienen almidón. No es nada nuevo.

Ese almidón, al igual que el que contienen la pasta o el arroz, hace que las patatas se vuelvan pegajosas. ¿Cómo se elimina? Muy sencillo, lavándolas hasta que el agua que al principio sale blanca, esté transparente de nuevo. Pero ¿hay que eliminarlo siempre antes de cocinar? Pues voy a ser gallega: DEPENDE.

PATATA 3

Si queremos freír patatas, y que éstas estén crujientes y sueltas, hay que eliminar todo el almidón (pegamento). Se secan muy bien y se fríen hasta que se doran. Quedarán perfectas., como en la foto.

PATATA 4

Sin embargo, ¿qué pasa si no eliminamos el almidón? Que las patatas se pegarán unas a otras, facilitando la creación de unas tortitas de patata o rusti. Perfectas como base de una tarta salada, pinchos o para ponerla un huevo poché encima, una salsa holandesa o de setas y tener un brunch inolvidable.

PATATA 5

En los guisos como marmitako, patatas riojanas… etc, se chascan las patatas de manera que liberen la mayor cantidad de almidón posible al guiso. ¿Por qué se hace? Porque ese almidón, tras la cocción, engordará el guiso, funcionando como perfecto elemento de ligazón del mismo. Si añadimos las patatas a un guiso que ya esté muy espesito, ya podéis decidir si queréis aprovechar el almidón que contienen, o preferís lavarlas y añadirlas sin más ya que no necesitáis espesar más la preparación.

Para la tortilla de patatas…. No me atrevo ni a opinar. Cada maestrillo tiene su librillo. Sólo diré que yo no las lavo. Me gusta esa textura medio frita medio pochada que adquiere tras freírlas sin lavar. ¡No me meto más!

¿Os he ayudado? ¿O liado más aún? Me encanta saber el porqué de las cosas, así no hace falta acordarse, ya que directamente entendemos los porqués. Y cocinéis lo que cocinéis con patatas, no os olvidéis que la familia que come junta, ¡permanece unida!

Alta Newsletter
¿Quieres ser un crack en la cocina?
close-link